El empresario secuestrado en Trujillo revela detalles del ataque que terminó con el asesinato de cuatro personas que lo acompañaban. Jenss Lara, único sobreviviente de la masacre ocurrida después de salir de una discoteca, contó ante las autoridades cómo un grupo de delincuentes simuló realizar una intervención policial para detener el vehículo en el que viajaban.
El empresario minero relató que los criminales inicialmente buscaban interceptar a su hermano mayor. Sin embargo, el operativo terminó con el asesinato de cuatro ocupantes y el secuestro de Lara, quien permaneció retenido durante varias horas en una vivienda utilizada como centro de cautiverio.
¿Cómo ocurrió el falso operativo policial en Trujillo?
Según el testimonio recogido por Cuarto Poder, Lara y sus acompañantes salieron de un establecimiento nocturno y se dirigieron hacia un restaurante. Durante el trayecto, un grupo de sujetos los interceptó simulando ser agentes de seguridad.
El empresario explicó que se encontraba bajo los efectos del alcohol y que no sospechó inicialmente que se trataba de delincuentes. “Estaba muy mareado, no sospeché que eran delincuentes”, declaró Lara. Los sujetos comenzaron a pedir documentos a las personas que estaban dentro del vehículo. La situación cambió rápidamente cuando los ocupantes entendieron que no se trataba de una intervención policial.
¿Qué pasó dentro del vehículo?
Lara contó que durante el trayecto se quedó dormido. Despertó cuando escuchó los gritos de una de las personas que viajaban con él. “Yo en el trayecto me quedo dormido, despierto cuando Nadia estaba gritando. Prácticamente los gritos eran: ‘Por favor, no me hagan daño’ o ‘Por favor, ¿por qué hacen eso?'”, recordó.
Ante el miedo y la confusión, Lara decidió bajar del vehículo. Intentó mantener la calma y les dijo a los sujetos: “Tranquilos, yo voy a bajar”. Los delincuentes insistieron en que descendiera: “Baja tú, baja tú”. El empresario finalmente salió del automóvil. En ese momento, uno de los atacantes disparó contra los otros cuatro ocupantes.
Los criminales habrían buscado evitar que quedaran testigos del ataque. Después de matar a los acompañantes, tomaron a Lara y lo trasladaron contra su voluntad.
¿Cómo descubrió Lara que no eran policías?
El empresario explicó que los delincuentes utilizaron elementos y procedimientos que buscaban hacer creer que se trataba de agentes policiales. Sin embargo, una vez que lo redujeron y lo esposaron, comenzó a comprender que estaba frente a un grupo criminal. “Prácticamente me esposan, todo como si fueran policías. Cuando me suben lo hacen de la peor manera. Entonces, es ahí cuando digo: ‘Esto no es la policía, es otra gente'”, afirmó.
El relato permite conocer cómo los delincuentes habrían utilizado una falsa intervención para acercarse a sus víctimas y controlar la situación sin levantar sospechas en un primer momento.
¿Qué hicieron los delincuentes después del asesinato?
Luego del ataque, uno de los sujetos intentó mover la camioneta donde quedaron los cuerpos. La intención habría sido trasladar el vehículo hasta una zona alejada y prenderle fuego para intentar desaparecer evidencias. Sin embargo, el delincuente no consiguió poner en marcha la unidad. Ante esta situación, terminó abandonando el lugar y escapó por las calles cercanas.
Mientras tanto, otro grupo trasladó a Lara hasta una vivienda que habría sido preparada para mantenerlo oculto.
¿Dónde permaneció retenido el empresario?
El empresario fue llevado a una habitación de dimensiones reducidas. El espacio tendría aproximadamente 2,5 metros de largo por 1,5 metros de ancho. Según el relato, el acceso a este lugar resultaba especialmente complicado. Lara tenía que ingresar prácticamente a rastras debido a una puerta blindada que contaba con un sistema de seguridad mediante clave, similar al mecanismo utilizado en una caja fuerte.
Las características del inmueble refuerzan la hipótesis de que los delincuentes habían acondicionado el lugar para mantener secuestradas a sus víctimas.
¿Quiénes estarían detrás del secuestro en Trujillo?
La Policía Nacional continúa investigando el caso para identificar y capturar a los integrantes de la organización criminal involucrada. Las autoridades analizan las circunstancias del ataque, el falso operativo policial, el asesinato de los cuatro acompañantes y el posterior secuestro de Jenss Lara. El caso generó preocupación en Trujillo debido al nivel de violencia utilizado por los delincuentes y a la forma en que habrían conseguido hacerse pasar por agentes de seguridad.
El testimonio del empresario constituye una pieza importante para reconstruir lo ocurrido aquella noche y conocer cómo actuó el grupo criminal desde la interceptación del vehículo hasta el traslado de Lara al lugar donde permaneció cautivo.