Una madre de familia denunció ante la Fiscalía a dos personas vinculadas al área de religión del Liceo Naval Almirante Guise, ubicado en San Borja, Lima, por presuntos tocamientos indebidos contra su hija. Según su testimonio, los hechos habrían comenzado en 2022 y continuado durante los años siguientes. El caso permanece bajo investigación de la Fiscalía de Violencia contra la Mujer de Lima, mientras la denunciante también cuestiona la presunta falta de actuación de antiguos directivos de la institución educativa.

¿Quiénes fueron señalados en la denuncia?

La madre identificó públicamente al docente de religión Luis Moreno, cuyo apellido aparece escrito de manera distinta en el reporte original, y a Raquel González Casas. La mujer sostiene que ambos estarían involucrados en los presuntos hechos ocurridos cuando su hija estudiaba en el colegio.

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En declaraciones difundidas por ATV, la denunciante explicó que su hija habría estado vinculada académicamente con las personas señaladas durante distintos años. De acuerdo con su versión, en 2023 uno de los involucrados habría sido su profesor de religión y, en 2024, habría tenido responsabilidades relacionadas con la catequesis para la confirmación.

La denuncia también comprende a los exdirectores Alberto Pul y Carito Ayala, a quienes la madre cuestiona por una presunta falta de intervención frente a lo sucedido. Sin embargo, estas afirmaciones forman parte de la versión de la denunciante y deberán ser evaluadas por las autoridades competentes.

Madre cuestiona la protección de los estudiantes

La mujer hizo públicos sus cuestionamientos durante una reunión de padres de familia realizada el 17 de septiembre. El encuentro tuvo lugar dos días después de que se denunciara otro presunto ataque sexual contra un estudiante del equipo de futsal del mismo colegio. Durante su intervención, la madre expresó su preocupación por la seguridad de los menores y por la respuesta de las autoridades educativas frente a las denuncias. La denunciante cuestionó: “¿Dónde queda entonces la protección a los menores?”.

Sus declaraciones se producen en medio de la atención pública que generan las investigaciones relacionadas con presuntos hechos de violencia sexual en el entorno escolar. No obstante, cada caso debe investigarse de manera independiente y respetando los derechos de las personas involucradas.

¿Qué se sabe sobre el estado de la investigación?

De acuerdo con la información difundida por Infobae el 20 de octubre de 2026, el caso se encuentra en la Fiscalía de Violencia contra la Mujer de Lima. Hasta la publicación del reporte, las personas señaladas como presuntas responsables no habían respondido a las consultas realizadas por el medio. Tampoco se consignan en la información proporcionada detalles sobre una eventual acusación fiscal formal o una decisión judicial relacionada con esta denuncia.

Por ello, corresponde distinguir entre los hechos denunciados y las responsabilidades que puedan establecerse como resultado de las investigaciones. Al explicar los motivos de su denuncia, la madre manifestó: “Estoy denunciando los tocamientos indebidos contra el profesor de religión Luis Moreno Iberico y contra la señora Raquel González Casas, que estuvo tocando a mi hija desde el 2022, 2023 fue su profesor de religión; 2024, fue catequesis de la confirmación, responsable”.

La denunciante también cuestionó la protección brindada a los estudiantes y la actuación de quienes estuvieron a cargo de la dirección del colegio. Las declaraciones corresponden al testimonio de la madre y no constituyen, por sí solas, una determinación judicial de responsabilidad.

El caso ocurre en medio de otra investigación en el Liceo Naval

La nueva denuncia se conoce mientras continúa la investigación por la presunta agresión sexual contra un alumno de cuarto de secundaria del Liceo Naval Almirante Guise. En ese caso, seis menores permanecían en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita, según el reporte citado.

La madre de uno de los estudiantes investigados sostuvo, en declaraciones a Willax, que podría existir un presunto acuerdo entre alumnos de quinto año para encubrir al verdadero responsable y atribuir participación a su hijo. Esta afirmación también corresponde a una versión que debe ser contrastada por las autoridades.

Como parte de esa investigación, la defensa del estudiante afectado presentó el 28 de septiembre mensajes que habrían sido enviados por algunos alumnos después de los hechos. En las conversaciones difundidas por Cuarto Poder aparecen disculpas y referencias a acciones ocurridas durante el incidente.

La madre del estudiante investigado consideró que estos mensajes deberían evaluarse para esclarecer lo ocurrido. Sin embargo, esa controversia constituye una línea distinta de la denuncia presentada por la madre de la alumna.

Ambos casos han puesto nuevamente en discusión la protección de los escolares y la respuesta de las instituciones educativas ante posibles situaciones de violencia. Las investigaciones deberán determinar las circunstancias de cada denuncia y las eventuales responsabilidades, garantizando la protección de los menores y la presunción de inocencia.