El abogado Johan Guisse, defensor de uno de los menores investigados por el caso Liceo Naval, aseguró que las pruebas periciales, testimoniales y documentales respaldan la inocencia de su patrocinado en la presunta agresión sexual ocurrida dentro de un autobús escolar. Además, expresó su preocupación por la seguridad del adolescente recluido en el centro juvenil Maranguita, tras conocerse un nuevo incidente que involucró a otros dos menores.
El letrado sostuvo que su defendido no participó en los hechos investigados y cuestionó que los estudiantes de menor edad hayan resultado especialmente afectados por las acusaciones.
“En el bus solo tres eran de cuarto año: la víctima —un hecho atroz y condenable—, el testigo principal y mi cliente. Eso hace pensar que los de cuarto han tenido, de forma directa o indirecta, la peor parte de esta historia”, aseveró Guisse.
Asimismo, explicó que dentro del vehículo escolar existían dos grupos de estudiantes y planteó que la presión grupal pudo influir en los señalamientos contra su patrocinado.
¿Qué reveló el abogado sobre lo ocurrido dentro del bus del Liceo Naval?
Johan Guisse sostuvo que las diferencias de edad entre los estudiantes y la dinámica grupal deben considerarse al momento de evaluar las responsabilidades por los hechos denunciados.
Según su versión, los alumnos más jóvenes pudieron experimentar temor frente a otros integrantes del grupo, situación que habría influido en sus reacciones.
“La psicología grupal es amenazante y lacerante; hace que todos los que tienen menos edad se cohíban y tengan miedo. No estoy diciendo quién directamente, pero si es un grupo, hay un señalamiento infundado que nos lleva a defender la inocencia de nuestro cliente”, explicó.
El abogado insistió en que las pruebas presentadas por su defensa no vinculan a su patrocinado con la agresión investigada.
“Te vuelvo a repetir: en ese bus había dos grupos y la cuerda se ha roto por la parte más débil. Hay una víctima que tiene el derecho de pedir su resarcimiento, y hay un señalado como culpable que, de acuerdo con las pruebas, no tiene ninguna valoración para ser considerado autor de ese execrable hecho”, concluyó.
Estas afirmaciones corresponden a la posición de la defensa y no constituyen una resolución judicial definitiva sobre la responsabilidad del adolescente.
¿Por qué el abogado denuncia falta de seguridad en Maranguita?
El defensor también expresó preocupación por las condiciones de seguridad del centro juvenil Maranguita, donde permanece recluido su patrocinado.
Sus declaraciones surgieron después de un incidente ocurrido dentro del establecimiento que involucró a otros dos adolescentes.
“Yo vengo como vocero de los sentimientos de los padres, porque están muy preocupados por el incidente de dos menores el día de ayer en Maranguita. Consideramos que nuestro cliente sí está en riesgo después del hecho que ha sucedido. No te puedo asegurar que ha sido amenazado, pero el que demuestra su inocencia es el que tiene mayor razón para perder en un momento su integridad”, sostuvo Johan Guisse.
El abogado aclaró que no puede confirmar que su defendido haya recibido amenazas directas. Sin embargo, considera que los recientes acontecimientos justifican reforzar las medidas de protección dentro del establecimiento.
¿Qué exige la defensa del menor investigado?
Johan Guisse solicitó a las autoridades garantizar la integridad de los adolescentes recluidos en Maranguita y revisar las condiciones de seguridad del recinto.
“Es un hecho lamentable. Nos hace repensar el tema de la seguridad que tiene nuestro cliente allí dentro. Por eso, salimos hoy a hablar en los medios de comunicación sobre este hecho, haciendo un llamado a las autoridades del Estado: si con un mismo móvil ya pasó con una segunda persona, ¿estamos esperando a que pase con una tercera?”, cuestionó el abogado.
Asimismo, señaló que su patrocinado acudió voluntariamente a la comisaría de San Borja después de los hechos denunciados, circunstancia que destacó al explicar la posición de su defensa.
El caso continúa generando cuestionamientos sobre las responsabilidades individuales en la presunta agresión ocurrida en el transporte escolar y las garantías de protección para los adolescentes involucrados en el proceso.
Por ahora, las declaraciones de Guisse representan la versión de una de las defensas. La determinación de responsabilidades corresponde a las autoridades judiciales, que deberán evaluar las pruebas y garantizar los derechos de la víctima y de los menores investigados.