Los gremios de transportistas volvieron a levantar la voz contra la inseguridad tras el asesinato del chofer Juan Burgos Imán, ocurrido en Villa El Salvador, y apuntaron sus críticas contra el congresista y líder de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, por su posición frente a las facultades legislativas solicitadas por el Gobierno.

El crimen ocurrió el viernes 2 de octubre, cuando Burgos Imán se encontraba al volante de un bus de la empresa LIPETSA, conocida como “El Triángulo”. El conductor fue atacado a balazos cerca del puente peatonal Las Brisas, en Villa El Salvador. Según los reportes, un sujeto descendió de una motocicleta, se acercó al vehículo y disparó contra el trabajador antes de escapar.

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El asesinato volvió a encender la preocupación entre los trabajadores del transporte público, sector que viene denunciando ataques y presuntos cobros de cupos. Tras el crimen, los trabajadores de LIPETSA suspendieron sus labores como medida de protesta y temor ante nuevos atentados.

¿Por qué los transportistas cuestionan a Roberto Sánchez?

Julio Raurau, presidente de la Corporación Nacional de Empresas de Transportes del Perú (CONET), cuestionó duramente a Roberto Sánchez por su posición respecto a las facultades legislativas solicitadas por el Ejecutivo para enfrentar la criminalidad.

Raurau llegó a calificar al parlamentario como “enemigo del Perú” y sostuvo que los congresistas fueron elegidos para legislar en favor de la seguridad y el bienestar de la población.

“Yo considero al señor Roberto Sánchez enemigo del Perú. Cuando el pueblo peruano eligió a los parlamentarios, no importa de qué partido, era para que legislen en favor de la seguridad y el beneficio del pueblo peruano”.

La declaración representa la posición del dirigente transportista y no constituye, por sí misma, una determinación sobre la actuación de Sánchez.

Transportistas evalúan un paro indefinido

La muerte de Burgos Imán también llevó a los gremios a evaluar nuevas medidas de protesta. Raurau advirtió que podrían adoptar decisiones más drásticas ante los constantes ataques contra conductores.

“Vamos a tomar decisiones drásticas. Nosotros no podemos seguir velando nuestros muertos y enterrando”.

El dirigente cuestionó que los transportistas tengan que continuar trabajando bajo amenazas mientras sus compañeros son víctimas de ataques armados.

En esa misma línea, Ricardo Pareja, titular de la Cámara de Transporte Urbano, cuestionó la posibilidad de que existan intereses políticos detrás de las posiciones asumidas en el Congreso.

“Encima a veces hay interés político, el interés de… de algún tipo de revancha, pero el gran perjudicado de estas rivalidades políticas que pueda haber es la población”.

¿Qué ocurrió con el chofer de LIPETSA?

Juan Burgos Imán fue asesinado mientras realizaba su trabajo en Villa El Salvador. De acuerdo con los reportes policiales y periodísticos, el atacante llegó en una motocicleta y disparó contra el conductor cuando el bus se encontraba cerca del puente Las Brisas.

Una de las hipótesis que se encuentra bajo investigación apunta a un posible caso de extorsión y cobro de cupos contra la empresa de transporte. Sin embargo, esta versión deberá ser esclarecida por las autoridades.

El caso se suma a una serie de ataques contra trabajadores del transporte público registrados recientemente en Lima y Callao. En ese contexto, los gremios vienen reclamando mayores acciones contra las organizaciones criminales.

¿Habrá nuevas protestas contra el Congreso?

Raurau señaló que los transportistas evalúan movilizaciones y un eventual paro nacional ante el incremento de los asesinatos contra conductores. El dirigente también cuestionó que el Congreso no haya otorgado al Ejecutivo todas las facultades solicitadas para enfrentar la criminalidad.

Mientras tanto, los gremios exigen respuestas concretas frente a la violencia que afecta al transporte público y advierten que no quieren continuar trabajando bajo amenazas de organizaciones criminales.