La diputada de Fuerza Popular Rosangella Barbarán cuestionó al LUM tras recorrer su exposición permanente y criticar el uso reiterado de la palabra “violencia” para explicar el periodo de 1980 al 2000. La parlamentaria sostuvo que el museo debería emplear de manera más explícita el término “terrorismo” e identificar con mayor claridad a los responsables de atentados y asesinatos atribuidos a organizaciones terroristas como Sendero Luminoso.

Durante el recorrido, que Barbarán difundió mediante un video en sus redes sociales, la legisladora observó diferentes paneles del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM). Su principal crítica estuvo dirigida al lenguaje utilizado para describir esa etapa de la historia peruana.

Lea TambiénCatherin Palomino arremete contra exasesor que la acusa de ‘mochasueldo’: “Miserable, mitómano, canalla, cobarde y patán”

“Tampoco vemos que se cuente y se ponga y se exponga a los terroristas como lo que son”, afirmó Barbarán.

¿Por qué Rosangella Barbarán cuestionó al LUM?

Barbarán se detuvo inicialmente frente a un panel que describe el periodo como una época de “extrema violencia”. Según su posición, la exposición debería señalar de manera más directa la participación de las organizaciones terroristas.

“Lo que vivió nuestro país fue terrorismo y lamentablemente, al menos en este primer nivel, no se habla de ello”, sostuvo la diputada durante su visita.

La parlamentaria también observó un panel que señala que Sendero Luminoso y el MRTA desataron la violencia, junto con referencias al contexto de desigualdad social existente en esos años.

El propio LUM utiliza distintas formulaciones en sus contenidos institucionales. Por ejemplo, en su agenda de septiembre describe 1980-2000 como un “periodo de violencia”, pero también identifica a Sendero Luminoso como una “organización terrorista” y a Abimael Guzmán como su cabecilla.

¿Qué dijo Barbarán sobre Tarata y María Elena Moyano?

Durante su recorrido por el segundo nivel, Barbarán revisó los espacios dedicados al atentado de Tarata y al asesinato de María Elena Moyano, hechos atribuidos a Sendero Luminoso.

La diputada cuestionó la manera en que los paneles describen estos acontecimientos y sostuvo que deberían identificar con mayor claridad a los responsables. También mencionó el caso de Vanessa Quiroga, quien tenía cinco años cuando resultó afectada por el atentado de Tarata y perdió una pierna.

Barbarán planteó además que las víctimas deberían contar con mayor espacio para relatar sus experiencias dentro de la exposición.

Barbarán cuestiona el uso de la palabra “terrorista”

Otro momento de la visita ocurrió cuando la diputada encontró un panel en el que aparecía explícitamente el término “terrorista”. Allí también cuestionó la fotografía utilizada para presentar a Abimael Guzmán.

Barbarán sostuvo que los niños y jóvenes deberían conocer esa etapa de la historia con información que, desde su perspectiva, identifique claramente a los responsables. Posteriormente preguntó: “¿Por qué es que se pone la palabra violencia en vez de terrorismo en todos los murales que aquí existen?”.

Las declaraciones expresan la posición de Barbarán sobre la exposición. Por su parte, información institucional reciente del LUM muestra que el museo también desarrolla actividades específicamente referidas al terrorismo. En septiembre, por ejemplo, programó actividades sobre la Operación Victoria y la captura de Abimael Guzmán, a quien identifica como líder o cabecilla de la organización terrorista Sendero Luminoso.

La visita de Barbarán coloca nuevamente en discusión el lenguaje empleado para presentar el periodo de violencia de 1980-2000 y la representación de las víctimas y organizaciones responsables dentro de espacios de memoria.