Los casos de corrupción dentro de las instituciones públicas vuelven a generar preocupación. Esta vez, la frase policías detenidos por extorsionar choferes en Ate se convirtió en noticia luego de que la Fiscalía Anticorrupción desarticulara una presunta organización criminal integrada por efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes habrían cobrado dinero a conductores para evitar multas y sanciones vehiculares.
Las investigaciones revelan que los agentes realizaban falsos operativos en distintas zonas de Ate Vitarte. Durante estas intervenciones, detenían vehículos y exigían pagos irregulares a cambio de no aplicar infracciones relacionadas con documentación o problemas técnicos de las unidades.
¿Cómo operaban los policías detenidos por extorsionar choferes en Ate?
Según las pesquisas fiscales, los efectivos utilizaban implementos policiales y simulaban controles de tránsito para intervenir a los conductores. Sin embargo, varios de ellos no pertenecían a las unidades especializadas encargadas de fiscalizar el transporte.
La modalidad consistía en identificar vehículos con observaciones, como revisiones técnicas vencidas o documentos incompletos. Luego ofrecían a los choferes evitar las sanciones mediante pagos que oscilaban entre S/300 y S/500.
En algunos casos, los agentes retenían temporalmente los vehículos hasta que los conductores realizaban el pago solicitado.
¿Quién lideraría la presunta organización criminal?
La Fiscalía sostiene que la red habría estado encabezada por el comisario de Ate Vitarte, José Humberto Velásquez Céspedes. Junto a él también estarían involucrados un alférez y varios suboficiales que participaban en los operativos irregulares.
Las investigaciones indican que existía un sistema interno de cobro. Cada policía que participaba en las intervenciones debía entregar una cuota por hora al presunto líder de la organización.
Los montos recaudados diariamente podían variar desde S/80 hasta S/800, según los documentos revisados por el Ministerio Público.
¿Qué pruebas encontró la Fiscalía?
Uno de los elementos más importantes del caso son los registros de depósitos bancarios y conversaciones obtenidas durante la investigación.
Los mensajes analizados revelarían coordinaciones internas y alertas sobre posibles operativos de control realizados por otras áreas policiales. De acuerdo con la tesis fiscal, los implicados suspendían temporalmente sus actividades cuando detectaban supervisiones para evitar ser descubiertos.
Además, las autoridades identificaron diversas modalidades para recibir el dinero, incluyendo pagos en efectivo y depósitos realizados en agentes bancarios cercanos a los lugares donde operaban.
¿Qué sigue ahora en la investigación?
Tras las diligencias ejecutadas por la Fiscalía Anticorrupción, diez efectivos policiales fueron detenidos mientras continúan las investigaciones para determinar el nivel de responsabilidad de cada uno de los implicados.
El caso ha generado indignación debido a que los agentes investigados habrían utilizado recursos del Estado para obtener beneficios económicos personales. Las autoridades buscan establecer si existen más involucrados dentro de esta presunta red de corrupción que operaba en Ate Vitarte.