El precio del pescado en Piura registra un fuerte incremento en las últimas semanas y comienza a golpear el bolsillo de las familias. La caballa, uno de los productos más consumidos en la región, llegó a costar hasta S/25 por kilo y en algunos puestos se acerca a los S/30. El jurel, la cachema y el bonito también aumentaron sus precios. Los comerciantes atribuyen esta situación a la menor disponibilidad de especies marinas, las condiciones del mar y las dificultades que enfrentan los pescadores para salir a trabajar.

¿Cuánto aumentó el precio del pescado en Piura?

Un recorrido por el mercado terminal pesquero Acomipomaler permitió conocer cómo cambiaron los precios de varias especies durante el último año.

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La caballa pasó de costar entre S/8 y S/10 el kilo a venderse actualmente entre S/20 y S/25. En algunos puestos, el precio incluso bordea los S/30.

El jurel también registra un incremento importante. Antes se ofrecía entre S/6 y S/7 por kilo, pero ahora llega a S/13.

La cachema pasó de aproximadamente S/10 o S/12 a un rango de entre S/18 y S/22. Mientras tanto, el bonito se comercializa entre S/12 y S/15 por kilo.

Los comerciantes aseguran que conseguir pescado resulta cada vez más complicado. La menor cantidad de producto también ha reducido la variedad disponible para los consumidores.

¿Por qué escasea el pescado en los mercados de Piura?

Los vendedores relacionan la escasez con las condiciones actuales del mar. Según sus testimonios, las altas temperaturas han reducido la presencia de algunas especies en las zonas habituales de pesca.

A esta situación se suman los oleajes fuertes. Estas condiciones dificultan que los pescadores puedan salir con normalidad y traer suficientes productos a los mercados.

“Hay oleajes fuertes. Ahorita la mayoría de la gente que pesca no puede salir”, explicó una comerciante.

La falta de pescado ya se nota en los puestos. Algunas especies como el mero rojo, pampanito y determinados tipos de tollo aparecen con menor frecuencia.

La doncella también aumentó. De acuerdo con los comerciantes, antes costaba entre S/7 y S/10, pero ahora llega a S/14 por kilo.

¿El Niño Costero influye en los precios?

Los comerciantes vinculan parte del problema con las condiciones climáticas relacionadas con el Fenómeno El Niño Costero y el calentamiento del mar.

El comportamiento del océano puede modificar la presencia y distribución de determinadas especies. Cuando los pescadores encuentran menos recursos en sus zonas habituales, disminuye el abastecimiento y los precios pueden aumentar.

Esta situación genera preocupación porque el pescado ocupa un lugar importante en la alimentación de las familias piuranas. También representa una fuente de ingresos para cientos de comerciantes y trabajadores vinculados a la actividad pesquera.

¿Qué dicen los comerciantes sobre las embarcaciones extranjeras?

Además de los factores climáticos, algunos vendedores pidieron mayor vigilancia sobre la actividad pesquera en alta mar.

César Viera, comerciante del terminal pesquero, señaló que las autoridades deberían reforzar los controles y expresó su preocupación por la presencia de embarcaciones extranjeras.

“Los barcos chinos se llevan el pescado. Ya que entren las autoridades y controlen eso”, manifestó.

Sin embargo, esta afirmación corresponde a la percepción expresada por el comerciante y requiere una evaluación de las autoridades competentes para determinar su impacto real sobre la disponibilidad de recursos marinos.

¿Cómo afecta el aumento del pescado a las familias?

El incremento de precios ya modifica los hábitos de compra. Los comerciantes aseguran que algunas familias dejaron de comprar las mismas cantidades de pescado o decidieron buscar alternativas más económicas.

Entre los productos que ganan espacio aparece el pollo. También destaca la pota, cuyo precio se mantiene alrededor de S/4 y S/5 por kilo.

“Antes se vendía más. Ahora el negocio ha bajado porque el pescado está demasiado elevado. Mejor las personas llevan pollo”, comentó una comerciante.

El problema no solo afecta a los consumidores. Los vendedores también enfrentan una reducción de sus ventas, debido a que muchas personas prefieren disminuir sus compras antes que pagar los nuevos precios.

Mientras las condiciones del mar continúan generando preocupación, comerciantes y consumidores esperan que mejore el abastecimiento. La evolución del clima y la disponibilidad de recursos marinos serán determinantes para saber si los precios pueden bajar o si el pescado seguirá alejándose del presupuesto de las familias piuranas.