El ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli, afirmó que las obras contra El Niño no estarán completamente listas antes de finalizar el año debido a la falta de presupuesto y tiempo. El funcionario explicó que el Gobierno trabaja con un cronograma ajustado ante la posibilidad de lluvias entre octubre y noviembre.
Durante una entrevista con Punto Final, Vinelli señaló que el Ejecutivo cuenta con “dos mil y pico millones de soles” que pueden destinarse a la atención del fenómeno. Sin embargo, reconoció que menos del 50 % de los recursos asignados anteriormente llegó a ejecutarse.
El Gobierno estableció como prioridad proteger la vida y la salud de la población. Luego atenderá las viviendas y, finalmente, la infraestructura pública y privada.
¿Qué zonas serán atendidas primero?
Vinelli informó que el país tiene identificados 1.900 puntos críticos frente a posibles impactos del fenómeno. De ese total, el Ejecutivo priorizará alrededor de 600 zonas ubicadas en Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, Lima, Ica y Arequipa.
El ministro también reconoció problemas en la preparación de varias ciudades. Al referirse a las inundaciones registradas en Villa El Salvador después de una lluvia, sostuvo que “no se ha hecho nada en los últimos años respecto a cómo arreglar la ciudad”.
El Gobierno envió equipos hidrojet para retirar el agua acumulada y dispuso labores de monitoreo en Chorrillos. “Lamentamos que tomemos acción sobre algo que ya no se hizo”, agregó Vinelli.
Obras contra El Niño avanzan en ríos del norte
La situación también preocupa en las principales cuencas del norte del país. Durante una visita a Piura, Vinelli encontró cauces sin limpiar y describió el estado de algunos sectores como “todo colmatado con un bosque en el medio”.
Según explicó, desde el lunes anterior comenzaron trabajos en los ríos Piura y Chira. También se realizan intervenciones en el río Tumbes y el río Reque, en Lambayeque. Sin embargo, el titular del Midagri reconoció que las labores tendrán limitaciones. “No serán labores completas, porque no tenemos el tiempo y el presupuesto”, dijo.
El cronograma del Ejecutivo establece el 15 de diciembre como fecha para culminar los trabajos actualmente en marcha. El problema radica en que las lluvias podrían comenzar antes, entre octubre y noviembre.
¿El Estado tiene puentes Bailey disponibles?
Uno de los riesgos que contempla el Gobierno corresponde a una eventual caída de puentes. Ante este escenario, Vinelli reveló que el Estado no cuenta actualmente con puentes Bailey disponibles.
“No hay en stock en este momento”, afirmó el ministro. Además, estimó que el proceso de compra podría tomar unos cuatro meses, por lo que estos puentes estarían disponibles recién en noviembre.
Vinelli señaló que el Ejecutivo atenderá inicialmente los 600 puntos considerados prioritarios. También planteó que el sector privado pueda intervenir en otras zonas para ampliar la protección frente al fenómeno.
La respuesta también incluye medidas sanitarias. Entre ellas figuran la disponibilidad de vacunas contra el dengue y la implementación de hospitales itinerantes.
¿Qué ocurre con la sequía en la sierra?
El ministro explicó que El Niño también genera otro problema que afecta a varias regiones: la falta de agua en la sierra. “Lluvia en costa, sequía en sierra. Ese segundo declaratoria de emergencia no había. Lo hemos aprobado”, afirmó.
Vinelli precisó que el Gobierno aprobó 608 distritos en emergencia por sequía. Según explicó, la situación requiere medidas rápidas porque el tiempo no permite ejecutar grandes proyectos de infraestructura antes de diciembre.
“No puedo construir una represa de acá a diciembre”, dijo.
Por ello, la estrategia contempla acciones de corto plazo. El Gobierno plantea comprar alimentos, vitaminas y vacunas para animales, instalar pequeños bebederos y construir pozos en lugares específicos.
La advertencia del ministro refleja el desafío que enfrenta el país ante la llegada de El Niño. Mientras las autoridades aceleran trabajos en zonas vulnerables, el corto plazo disponible y las limitaciones presupuestales condicionan la capacidad de completar todas las obras previstas antes de la temporada de lluvias.