Una denuncia por una presunta agresión sexual contra un adolescente de 16 años activó una investigación policial en el colegio Liceo Naval Almirante Guise, en San Borja. Ocho estudiantes son señalados en el caso, que habría ocurrido dentro de un bus escolar cuando los alumnos regresaban de un campeonato interliceos. La ministra de la Mujer, María Seminario, cuestionó que el presunto hecho se produjera cuando el grupo se encontraba bajo el cuidado de docentes de la institución.
¿Qué cuestionó la ministra de la Mujer?
María Seminario puso atención en las circunstancias en las que habría ocurrido el presunto hecho. Según la información disponible, profesores acompañaban a los estudiantes durante el traslado.
“Cada nivel del colegio tendrá que asumir su responsabilidad porque, efectivamente, los niños iban en el bus acompañados de profesores”, sostuvo la ministra en declaraciones a RPP.
La declaración abre interrogantes sobre la vigilancia y las responsabilidades durante el traslado de los escolares. Sin embargo, las circunstancias exactas del caso aún son materia de investigación.
Agentes de la Policía acudieron al centro educativo durante el horario escolar y trasladaron a los ocho estudiantes señalados hasta la comisaría de San Borja. Los adolescentes permanecieron en la dependencia policial acompañados de sus padres mientras continuaban las diligencias para esclarecer lo sucedido.
¿Qué apoyo recibe el adolescente de 16 años?
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), mediante el Programa Nacional Warmi Ñan, informó que brinda asistencia legal y apoyo psicológico al adolescente y a sus familiares.
Asimismo, un equipo multidisciplinario acompañará las diligencias que disponga la Fiscalía para contribuir al esclarecimiento de los hechos y establecer las responsabilidades que correspondan. El MIMP también pidió a las autoridades actuar de manera rápida y diligente.
¿Qué respondió el Liceo Naval Almirante Guise?
El Liceo Naval Almirante Guise emitió un comunicado dirigido a los padres de familia el 16 de septiembre. La institución se refirió al caso como un grave episodio de presunta agresión física ocurrido durante el traslado de estudiantes después de una actividad deportiva programada.
El colegio señaló que adoptó acciones inmediatas y que mantiene coordinaciones con las autoridades. También aseguró que brinda facilidades para que las investigaciones permitan determinar qué ocurrió.
La institución sostuvo que la violencia, el bullying y cualquier forma de maltrato son incompatibles con su comunidad educativa. Además, indicó que, si las investigaciones determinan responsabilidades, aplicará las sanciones disciplinarias correspondientes de acuerdo con la normativa y su reglamento interno.
El caso continúa bajo investigación, por lo que será responsabilidad de las autoridades determinar las circunstancias de lo ocurrido y las eventuales responsabilidades. La información disponible diferencia la denuncia por presunta agresión sexual de la descripción de “presunta agresión física” utilizada por el colegio en su comunicado.