El subsidio al transporte anunciado por el Gobierno de Keiko Fujimori genera dudas entre especialistas. El exministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, cuestionó la forma en que se identificará a los beneficiarios y advirtió sobre el costo que esta medida podría generar para el Estado. Además, alertó que una ayuda creada por un tiempo determinado podría terminar extendiéndose por presión social y convertirse en un gasto permanente.

¿Por qué Castilla cuestiona el subsidio al transporte?

El Gobierno anunció un subsidio focalizado de entre 15 % y 20 % para la compra de diésel destinado a transportistas de todo el país. La medida tendrá una duración inicial de tres meses y busca reducir el impacto del aumento en el precio de los combustibles.

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La propuesta contempla a sectores como el transporte público, los mototaxis y el transporte fluvial. Sin embargo, Castilla consideró que uno de los principales retos será determinar quiénes realmente necesitan esta ayuda.

Durante una entrevista con RPP TV, el exministro explicó que cualquier subsidio debe llegar a las personas que cumplen con los requisitos. Para ello, el Gobierno necesita contar con un padrón confiable de beneficiarios.

Castilla puso en duda que actualmente exista una base de datos completa que permita identificar a todos los transportistas que podrían acceder al beneficio. La situación resulta más compleja por la presencia de actividades formales e informales en este sector.

¿Qué preocupa al exministro sobre los beneficiarios?

El exministro señaló que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones tendrá que identificar con precisión a quienes recibirán el subsidio.

Entre los principales problemas mencionó a los mototaxis y las embarcaciones conocidas como peque-peques. Según explicó, el Gobierno necesita saber cuántas unidades existen y cuáles cumplen las condiciones para recibir el apoyo.

La falta de un padrón claro podría generar errores. También podría permitir que personas que no necesitan el beneficio accedan al dinero público.

Por ello, Castilla consideró que la focalización será uno de los puntos más importantes para determinar si la medida funciona.

¿Por qué advierte que el subsidio podría volverse permanente?

Castilla lanzó una de sus principales advertencias al referirse al tiempo de duración del beneficio. El exministro sostuvo que entregar un subsidio resulta sencillo, pero retirarlo puede generar una fuerte reacción social.

“Es muy fácil dar subsidios, es muy difícil retirarlos”.

Según explicó, cuando una ayuda estatal llega a su fecha de vencimiento, los beneficiarios pueden exigir que continúe. Las protestas y pedidos para ampliar el plazo podrían convertir una medida temporal en una política permanente.

Este escenario preocupa porque aumentaría el gasto del Estado durante un periodo más largo del previsto.

¿Cuánto podría costar la medida?

Castilla también puso atención en el impacto que el subsidio tendrá sobre las cuentas públicas. Según sus estimaciones, el costo para dos meses rondaría los 75 millones de soles.

Si el beneficio se mantiene durante los tres meses anunciados, el gasto podría alcanzar aproximadamente 120 millones de soles.

El exministro también advirtió que el monto podría crecer si los precios internacionales de los combustibles continúan aumentando. En ese escenario, el Gobierno tendría que destinar más recursos para cubrir la diferencia.

La situación cobra relevancia porque varias regiones del país ya registraron protestas por el incremento del precio de los combustibles. Entre ellas figuran Ucayali, Loreto, Arequipa y Tacna.

El Gobierno atribuyó el aumento de los precios al impacto del conflicto en Medio Oriente. Frente a este escenario, el subsidio busca reducir parte del golpe económico para los transportistas, aunque las advertencias sobre su costo y duración ya generan debate.