El megaproyecto educativo del Gobierno de Keiko Fujimori busca transformar la infraestructura escolar del Perú mediante la construcción de 2.000 nuevos colegios y la recuperación de otros 3.000 locales educativos. El ministro de Educación, José Antonio Chang, presentó las principales metas del plan y reconoció que el país enfrenta una enorme brecha en infraestructura. Además, anunció que el Gobierno busca alcanzar el 100 % de conectividad en las instituciones educativas intervenidas para 2028.
¿En qué consiste el megaproyecto educativo del Gobierno de Keiko Fujimori?
José Antonio Chang explicó que el plan contempla intervenir 5.000 instituciones educativas durante los próximos cinco años.
De ese total, el Ministerio de Educación (Minedu) plantea construir 2.000 nuevas escuelas y recuperar 3.000 colegios que presentan deterioro o condiciones de riesgo.
El proyecto utilizará diferentes tipos de infraestructura. Algunas escuelas tendrán construcciones convencionales, mientras que otras podrán contar con sistemas modulares para reducir los tiempos de ejecución.
Chang aseguró que las intervenciones no se concentrarán únicamente en las grandes ciudades. El Gobierno busca llevar las mejoras a diferentes zonas del país.
¿Cuál es la situación actual de los colegios en Perú?
El ministro señaló que el Perú cuenta con aproximadamente 55.609 colegios. De acuerdo con las cifras que presentó, cerca del 70 % requiere una sustitución total o parcial de su infraestructura.
La brecha económica para solucionar estos problemas alcanzaría aproximadamente los S/200.000 millones.
Sin embargo, el deterioro de los edificios no representa el único desafío.
Chang informó que alrededor de 4.500 colegios no tienen agua potable, mientras que otros 10.500 carecen de alcantarillado.
Además, aproximadamente 6.600 instituciones educativas no cuentan con electricidad.
Otro problema se encuentra en la situación legal de los terrenos. Según el titular del Minedu, el 50 % de los locales educativos todavía no tiene saneamiento físico-legal.
Estas cifras muestran la dimensión del desafío que enfrenta el Estado para mejorar las condiciones en las que estudian miles de escolares.
Megaproyecto educativo de Keiko Fujimori fija sus primeras metas
El Gobierno ya estableció un cronograma para avanzar con las primeras obras.
Chang anunció que el Minedu espera inaugurar 15 nuevos colegios hasta diciembre de 2026.
También proyecta iniciar la construcción de 155 escuelas eficientes, que deberían estar terminadas durante 2027.
La siguiente meta consiste en alcanzar un ritmo de construcción de 500 colegios nuevos por año.
Para 2027, el Gobierno también proyecta rehabilitar 750 instituciones educativas.
El ministro calificó la meta como ambiciosa, pero sostuvo que resulta viable si el Estado logra acelerar los procesos de contratación, formulación y ejecución.
¿Todos los colegios tendrán acceso a conectividad en 2028?
La conectividad también aparece como uno de los principales objetivos del proyecto educativo.
Según el cronograma anunciado por Chang, el Minedu busca alcanzar una cobertura del 65 % al finalizar 2027.
La meta aumenta para el siguiente año. El Gobierno espera llegar al 100 % de conectividad durante 2028, de acuerdo con las proyecciones presentadas por el ministro.
El acceso a conectividad resulta clave para que estudiantes y profesores puedan utilizar herramientas y contenidos digitales dentro de las instituciones educativas.
¿Cómo financiará el Gobierno la construcción de los nuevos colegios?
El Ejecutivo plantea utilizar diferentes mecanismos para acelerar las obras y conseguir los recursos necesarios.
Entre las alternativas figuran Obras por Impuestos, asociaciones público-privadas y acuerdos de gobierno a gobierno. Chang también mencionó el mecanismo denominado “servicio por impuestos”.
El Minedu combinará estas modalidades con construcciones convencionales y modulares, dependiendo de las necesidades de cada institución.
El megaproyecto educativo del Gobierno de Keiko Fujimori plantea así una intervención de gran escala sobre la infraestructura escolar. Sin embargo, el desafío será convertir las metas anunciadas en obras concretas frente a una brecha que alcanza miles de colegios en todo el Perú.