Familiares de otros internos cuestionaron un supuesto trato privilegiado a los adolescentes del Liceo Naval que cumplen internamiento preventivo en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita. Las versiones señalan presuntas diferencias en camas, alimentación, ropa y visitas. Sin embargo, el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) rechazó estas afirmaciones y aseguró que los seis jóvenes reciben las mismas condiciones que los demás internos del programa de Inducción y Diagnóstico nivel 1.
La controversia surgió luego de que madres de otros adolescentes internados señalaran, según un reporte de Latina Noticias, que los seis estudiantes habrían sido instalados en un espacio distinto al utilizado normalmente por los recién ingresados. Entre sus cuestionamientos mencionaron colchones acondicionados, un televisor y presuntas facilidades para recibir visitas y paquetes.
El periodista Beto Ortiz también abordó el caso y afirmó en el programa Detrás del Debate 2026 que los adolescentes recibirían un supuesto “trato VIP”. Según su versión, tendrían camas especiales, artículos de aseo, ropa y alimentación diferente. Además, sostuvo que permanecerían en un área denominada H1 que habría sido acondicionada para ellos.
Estas afirmaciones fueron atribuidas a fuentes del periodista. Sin embargo, en la información difundida no se presentó documentación que acreditara que los seis adolescentes reciben esos presuntos beneficios diferenciados. Por ello, corresponde mantener estas versiones como señalamientos y no como hechos comprobados.
¿Qué respondió Pronacej sobre el supuesto “trato VIP”?
El director de Pronacej, Luis Vega, negó que existan camas, colchones, ropa de cama u otros implementos adquiridos exclusivamente para los adolescentes investigados por el caso Liceo Naval.
Vega explicó que los jóvenes forman parte del programa de Inducción y Diagnóstico nivel 1 y reciben el mismo tratamiento, alimentación, espacios y actividades que los demás adolescentes comprendidos en ese régimen.
Pronacej precisó que este programa cuenta con 87 adolescentes. Según la institución, los jóvenes duermen en dos ambientes interconectados y permanecen bajo la supervisión de tres educadores que trabajan en turnos de 24 horas por 48 horas de descanso.
El funcionario aseguró que esos turnos no fueron modificados tras el ingreso de los seis investigados y sostuvo que los adolescentes “están integrados con los demás adolescentes del programa Inducción y diagnóstico”.
¿Los adolescentes reciben una alimentación diferente?
Pronacej también rechazó la versión sobre una supuesta alimentación especial. Luis Vega indicó que todos los adolescentes pertenecientes al programa reciben la misma comida y participan en las actividades establecidas para ese régimen.
Respecto a la ropa y artículos personales, explicó que los familiares pueden entregar determinadas prendas previamente autorizadas por el centro juvenil. La institución sostuvo que esta posibilidad forma parte de las reglas establecidas y no representa un beneficio exclusivo para los seis adolescentes.
En cuanto a las visitas, Pronacej indicó que las visitas familiares ordinarias se realizan dos veces al mes. Las entrevistas con abogados, equipos técnicos e instituciones competentes se desarrollan bajo procedimientos diferentes y forman parte de los derechos de los internos.
¿Qué verificaron las autoridades en Maranguita?
En medio de los cuestionamientos, la Defensoría del Pueblo realizó una visita inopinada al centro juvenil el 21 de septiembre. Al día siguiente, representantes del Ministerio Público también acudieron para verificar la situación de los seis adolescentes.
Según la versión de Pronacej, durante estas intervenciones los jóvenes se encontraban integrados con los demás adolescentes del programa de Inducción y Diagnóstico.
De esta manera, las versiones sobre un presunto trato privilegiado contrastan con la posición oficial de Pronacej. Hasta la información proporcionada en la nota, no se presenta documentación que demuestre que los seis adolescentes reciben un régimen especial dentro del centro juvenil. La jerarquización de los señalamientos y de la respuesta institucional mantiene diferenciadas las denuncias de los hechos acreditados, conforme al criterio periodístico solicitado.