La extorsión a transportistas en Lima continúa generando preocupación entre las empresas del sector. Mientras la Policía Nacional asegura que los homicidios y ataques contra conductores han disminuido en los últimos meses, dirigentes de transporte sostienen que la situación empeoró y que los casos de cobro de cupos incluso podrían haberse duplicado.

El enfrentamiento de versiones ocurre luego de un nuevo ataque contra un bus de la empresa Pesqueros, registrado en el cruce de Prolongación Javier Prado y Metropolitana. El conductor logró escapar y activó el botón de pánico instalado en la unidad.

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Extorsión a transportistas en Lima enfrenta versiones opuestas

Julio Bretonoche, vocero de la empresa Pesqueros y dirigente de transportistas de Lima Sur, aseguró que este sería el tercer intento de extorsión que enfrenta la compañía.

El dirigente explicó que alrededor de 40 empresas de transporte han recibido mensajes extorsivos. Además, advirtió que la presión de las organizaciones criminales podría haberse duplicado.

La denuncia contrasta con la versión del general PNP Jorge Castillo, jefe de la Región Policial Lima. El oficial defendió el denominado Plan Escudo, estrategia que busca reforzar la protección de los transportistas durante sus recorridos.

Castillo afirmó que los homicidios y casos de sicariato contra conductores registraron una reducción durante los últimos meses. Sin embargo, al ser consultado por los 107 ataques con víctimas registrados durante 2026, el jefe policial señaló que la disminución se observa principalmente en el periodo más reciente.

Esta diferencia entre las cifras oficiales y las denuncias de los transportistas mantiene abierta la preocupación sobre la seguridad del transporte público en Lima y Callao.

¿Qué ocurrió con el bus de la empresa Pesqueros?

El ataque ocurrió cuando el bus todavía no había iniciado su recorrido con pasajeros. Según Bretonoche, el conductor observó movimientos extraños y aplicó las recomendaciones que había recibido durante capacitaciones policiales.

El dirigente relató que tres sujetos se encontraban cerca del lado derecho del vehículo, mientras otro se ubicó cerca del conductor. Uno de los impactos alcanzó una ventana lateral del bus.

Ante el peligro, el chofer activó el botón de pánico y abandonó la zona para dirigirse al patio de la empresa. Posteriormente, acudió a la División de Extorsiones para brindar su declaración a la Policía.

Hasta el momento, los presuntos responsables del ataque no habían sido capturados, según la información difundida.

Transportistas cuestionan falta de cámaras en los buses

Uno de los principales reclamos de los empresarios apunta a la instalación de cámaras de seguridad en las unidades de transporte.

Bretonoche afirmó que existieron dos procesos de compra que no llegaron a concretarse. Además, recordó que las autoridades habían prometido instalar estos equipos hasta el 15 de julio, pero las empresas todavía no observan resultados.

El dirigente también aseguró que la propia empresa Pesqueros ha tenido que asumir el costo de sus mecanismos de seguridad.

Según explicó, la compañía destinó aproximadamente S/ 80 mil para implementar cámaras y botones de pánico. El gasto, agregó, se financió mediante endeudamiento.

“Las cámaras o los botones de pánico que se están instalando son a costo de nosotros”, sostuvo el representante.

¿Qué medidas plantea la Policía para proteger a los conductores?

El general Jorge Castillo señaló que la Policía trabaja junto con la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) mediante una plataforma de interoperabilidad. Según explicó, este sistema permite realizar un seguimiento mediante GPS a efectivos policiales, vehículos de la institución y unidades de transporte público.

También aseguró que la mayoría de los buses ya cuenta con botones de alarma. Cuando un conductor activa uno de estos dispositivos, los agentes reciben la alerta y pueden desplazarse hacia el punto donde ocurre la emergencia.

La Policía también informó sobre la captura de presuntas bandas vinculadas con la extorsión al transporte. Durante estas intervenciones, las autoridades mostraron armas, explosivos y mensajes utilizados para exigir dinero a sus víctimas.

Sin embargo, los transportistas consideran que las acciones deben enfocarse también en evitar los ataques antes de que ocurran.

La situación deja una preocupación central: mientras las autoridades hablan de una reducción reciente de los ataques, los empresarios del transporte denuncian que las amenazas continúan y que deben asumir parte de los costos para proteger a sus trabajadores.