A menos de un mes del inicio de la gestión, las contradicciones del Gobierno de Keiko Fujimori han quedado expuestas en distintos temas. Las diferencias involucran a ministros del gabinete y, en algunos casos, a la propia presidenta de la República. Lima Sur, el tren Lima-Chosica, una posible reducción de ministerios, las facultades legislativas y el Lugar de la Memoria forman parte de los principales episodios.
Los desencuentros se hicieron públicos mediante declaraciones de funcionarios y respuestas de la mandataria. Algunos ministros incluso tuvieron que precisar o corregir sus primeras afirmaciones.
¿Cuáles son las contradicciones del Gobierno de Keiko Fujimori?
Uno de los casos más recientes ocurrió tras los aniegos registrados en Villa El Salvador (VES). El Ejecutivo publicó un decreto supremo que declaró el estado de emergencia en el distrito por 60 días. La medida llegó seis días después de que Fujimori anunciara públicamente que la emergencia sería declarada.
Durante su visita a las zonas afectadas, el 17 de agosto, la presidenta había señalado: “Por la noche debe estar declarándose en emergencia porque tenemos que hacer varios documentos, pero hoy por la noche se activa todo”. Sin embargo, la norma se publicó posteriormente. El decreto tomó como referencia un informe de Indeci emitido el 19 de agosto.
Diferencias entre Fujimori y el ministro de Economía
En medio de la emergencia también surgió una diferencia entre la presidenta y el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba. Cuba cuestionó la dimensión que algunos daban a las lluvias en Lima Sur y declaró en Exitosa: “No nos desesperemos, en todo el planeta hay lluvias y ocurre lo mismo. Hasta París se inunda, hasta Madrid se inunda. Santiago de Chile, que está acostumbrado a la lluvia, se inunda. Tampoco exageremos por un poco de agua en las rodillas; así pasa”.
Horas después, Fujimori respondió al ministro durante su recorrido por VES. “Yo creo que el ministro de Economía no está viendo la magnitud del daño, de las pérdidas y del dolor de las familias que están teniendo esta tristeza tan grande porque, en muchos casos, han perdido todo”, manifestó.
Cuba volvió a referirse al tema y reconoció que sus palabras no fueron adecuadas: “Es una expresión coloquial (...) Fue una expresión de verdad poco feliz; doy la página por cerrada”.
¿Qué ocurrió con el tren Lima-Chosica?
Otro desencuentro involucró al ministro de Transportes y Comunicaciones, Rafael Rey, y el proyecto del tren Lima-Chosica. El 12 de agosto, Rey afirmó que los trenes Caltrain adquiridos por la Municipalidad Metropolitana de Lima no llegaron como una donación. “Hay que decir la verdad, no se trató exactamente de una donación, ha sido una compra”, declaró.
La Municipalidad de Lima rechazó esa versión y mantuvo su posición de que los trenes fueron donados. Cinco días después, Fujimori también habló sobre el proyecto. Al ser consultada por el servicio ferroviario, respondió: “Bueno, el tren tiene que ir, eso ya lo hemos dicho”. Posteriormente, Rey aclaró su posición ante el Congreso y señaló que ProInversión realizará estudios sobre la viabilidad del proyecto.
“Tengo muchos defectos, pero no soy ni miserable ni irresponsable. Quiero dejar muy claro que no me opongo de ninguna manera a que implementen sistemas de transporte masivo como son los trenes. Todo lo contrario. Lima y el Perú necesitan de muchos”, afirmó el ministro.
¿Existe una propuesta para reducir ministerios?
Las diferencias también aparecieron al hablar de una posible reducción del número de ministerios. El 17 de agosto, Cuba indicó que el tema estaba en discusión. “Sí, está en agenda, muy preliminarmente, todavía el MEF no ha opinado al respecto, pero es parte de lo que está en discusión”, sostuvo en RPP.
Sin embargo, la ministra de la Mujer, María Seminario, dio una versión distinta. “En principio no es un tema que se tenga en agenda, no lo he conversado con la presidenta”, señaló. El ministro de Desarrollo Agrario, Marco Vinelli, ofreció otra precisión sobre las facultades legislativas y descartó que estas contemplen la fusión de ministerios.
“No lo dice expresamente el documento (la fusión de ministerios), lo que dice es mejorar los procesos, mejorar la tecnología para que la atención al ciudadano sea mucho más eficiente”, explicó.
¿También existen diferencias sobre las facultades legislativas?
Otro punto de discrepancia apareció en torno a la reforma laboral. Cuba había indicado que la formalización laboral formaba parte de los temas que su sector incluiría en la solicitud de facultades legislativas.
“Las banderas del gobierno tienen que ver con la inseguridad ciudadana y el tema de la informalidad y en eso estamos respaldando ampliamente en este pedido”, declaró. Sin embargo, el ministro de Trabajo, Juan Sheput, señaló que el asunto todavía no estaba definido. “Todavía no se ha discutido ese tema con profundidad en el gabinete”, respondió.
Sheput agregó: “La delegación de facultades hasta ahora está encaminada (...) aspectos vinculados al Fenómeno de El Niño, la seguridad ciudadana fundamentalmente”.
¿Qué pasó con el Lugar de la Memoria?
El último caso señalado involucra a los ministros de Justicia y Cultura. Ernesto Álvarez planteó que el Lugar de la Memoria (LUM) pase al Ministerio de Justicia. En una carta abierta dirigida a Fujimori, pidió trasladar la administración del espacio a su sector.
Álvarez ya había cuestionado la ubicación actual del museo y declaró a Caretas: “No sé por qué el LUM está en el ámbito Cultura. Debería estar en Justicia porque la lucha antiterrorista no tuvo nada de cultural”.
El ministro de Cultura, Alberto Beingolea, respondió al día siguiente y defendió las competencias de su cartera. “Es la opinión del ministro, punto. El museo al que hace referencia está dentro del sector Cultura y no tengo yo nada que opinar al respecto”, manifestó.
Beingolea también remarcó: “Los museos del Perú están dentro del Ministerio de Cultura. No hay nada más que decir, lo demás son opiniones todas respetables, no hay ninguna fisura”.
¿Qué impacto tienen estas diferencias?
La politóloga Gabriela Navarro consideró que los episodios muestran dificultades de coordinación dentro de un gabinete que recién empieza su gestión. “Es normal que en un Ejecutivo nuevo existan ajustes y diferencias de criterio, pero llama la atención que estas discrepancias se expresen públicamente y, en algunos casos, incluso terminen contradiciendo anuncios o posiciones de la propia presidenta”, explicó.
La especialista también destacó el papel de la Presidencia del Consejo de Ministros, encabezada por Luis Galarreta. “La PCM debería funcionar como el principal espacio de coordinación política del gabinete, de manera que las diferencias entre ministros puedan resolverse internamente antes de convertirse en contradicciones públicas”, opinó.
Navarro advirtió además que estos episodios pueden afectar la imagen de la presidenta. “Si la mandataria termina apareciendo, lidiando, directamente los desencuentros del gabinete, eso debilita la percepción de liderazgo y, al mismo tiempo, desdibuja el rol articulador que debe tener la PCM”, sostuvo.
Finalmente, la politóloga alertó sobre el riesgo de anunciar medidas antes de completar las evaluaciones y coordinaciones necesarias.
“Si la presidenta o un ministro anuncia algo que posteriormente requiere evaluaciones, coordinaciones o procedimientos adicionales, el gobierno queda expuesto a la crítica política, pero también da lugar a la frustración ciudadana y para la propagación de fakenews”, aseveró.
En su primer mes, estos seis episodios muestran diferencias públicas dentro del Ejecutivo. Aunque un nuevo gobierno puede atravesar ajustes internos, la forma en que sus ministros coordinan y comunican sus decisiones será clave para evitar nuevos mensajes contradictorios ante la ciudadanía.