LIMA, PERÚ. Un adolescente herido en enfrentamiento entre barristas permanece en estado delicado luego de recibir un disparo en la cabeza durante un violento incidente ocurrido en el distrito de San Martín de Porres. El hecho se registró en los alrededores de las avenidas Pacasmayo y Naranjal, donde vecinos denuncian constantes enfrentamientos entre grupos de hinchas.
El menor, identificado con las iniciales G.R., fue auxiliado de emergencia tras caer herido en plena vía pública. Amigos que lo acompañaban solicitaron ayuda inmediata a los agentes de Serenazgo que llegaron al lugar pocos minutos después de recibir la alerta.
¿Cómo ocurrió el enfrentamiento entre barristas?
Según las primeras informaciones, el enfrentamiento comenzó cuando integrantes de grupos rivales se encontraron en la zona y empezaron a desafiarse mutuamente. La situación escaló rápidamente hasta que se escucharon varios disparos.
Cámaras de seguridad captaron el momento en que varios jóvenes intentan huir para protegerse. Sin embargo, el adolescente fue alcanzado por un proyectil que impactó en su cabeza, dejándolo gravemente herido sobre el pavimento.
Tras lo ocurrido, fue trasladado de urgencia al Hospital Negreiros, donde permanece bajo observación médica en el área de Trauma Shock.
¿Qué dicen los vecinos sobre la violencia en la zona?
Los residentes aseguran que este tipo de hechos se repiten con frecuencia. Comerciantes del sector indicaron que las peleas entre barristas generan temor constante entre quienes viven y trabajan cerca del lugar.
Una comerciante relató que escuchó varios disparos y que inicialmente pensó que se trataba de fuegos artificiales. Sin embargo, poco después descubrió que un adolescente había resultado herido.
Los vecinos también señalaron que suelen proteger sus negocios con rejas debido a las constantes agresiones, lanzamiento de piedras y enfrentamientos que ocurren en la zona.
Adolescente herido en enfrentamiento entre barristas genera preocupación
La Policía Nacional inició las investigaciones para identificar a los responsables y determinar cómo se desarrollaron los hechos. Los agentes revisan las imágenes de las cámaras de seguridad y recogen testimonios de testigos para esclarecer el caso.
Mientras tanto, la población exige mayor presencia policial y medidas preventivas que permitan frenar la violencia vinculada a las barras de fútbol.
Este nuevo episodio vuelve a poner en evidencia los riesgos que generan los enfrentamientos entre grupos violentos. Más allá de las rivalidades deportivas, las consecuencias terminan afectando a jóvenes, familias y vecinos que conviven diariamente con la inseguridad.