Según los representantes del sector, la medida busca llamar la atención sobre una situación económica que amenaza la continuidad del servicio que miles de personas utilizan todos los días para movilizarse en la capital y el primer puerto.

De acuerdo con el pronunciamiento difundido por los gremios, las empresas del transporte urbano vienen atravesando dificultades financieras desde hace varios meses. El incremento en el costo del combustible habría reducido sus ingresos y complicado el funcionamiento normal de muchas rutas. Ante este escenario, los transportistas aseguraron que solicitaron apoyo económico al Ejecutivo y participaron durante cerca de tres meses en reuniones con distintas entidades del Estado para buscar una solución conjunta.

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¿Por qué el paro de transportistas del 2 de junio sigue generando tensión?

Los representantes del sector explicaron que durante las mesas de trabajo participaron instituciones como el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el Ministerio de Economía y Finanzas, la Presidencia del Consejo de Ministros, el Ministerio de Energía y Minas, la Autoridad de Transporte Urbano y Osinergmin. Según señalaron, en esos espacios se habría concluido que un subsidio era necesario para sostener el servicio y evitar mayores complicaciones económicas.

Sin embargo, el conflicto aparece porque el beneficio anunciado finalmente solo alcanzó al transporte de carga y al transporte interprovincial. Para los gremios urbanos, esa decisión dejó fuera a Lima y Callao pese a haber participado del mismo proceso de diálogo. En ese sentido, calificaron la medida como un trato desigual y denunciaron una falta de voluntad política para atender al transporte urbano.

Frente a esta situación, exigieron la publicación inmediata de un decreto de urgencia que incluya al sector y permita garantizar la continuidad de las operaciones. También advirtieron que la falta de apoyo podría afectar tanto a las empresas como a los usuarios.

Pese a las posibles consecuencias para miles de ciudadanos, los gremios confirmaron que mantendrán la paralización este 2 de junio. La protesta, aseguraron, responde a la defensa de la sostenibilidad del servicio y al pedido de medidas concretas por parte del Ejecutivo. La pregunta que queda abierta es cuánto impacto tendrá esta decisión en el día a día de Lima y Callao.