El líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, reveló que Keiko Fujimori construirá cárceles al estilo Bukele durante su próximo gobierno. Según afirmó, la presidenta electa le comunicó en una reunión privada que buscará aplicar en Perú un modelo penitenciario similar al de El Salvador y que espera levantar nuevos penales en un plazo de siete meses.
López Aliaga contó la conversación durante un acto político realizado en el distrito limeño de La Victoria. De acuerdo con su versión, Fujimori le habría dicho que el Gobierno peruano aplicará el “método Bukele” y que terminará las nuevas cárceles en un tiempo menor al que tomó El Salvador.
¿Qué dijo Rafael López Aliaga sobre el plan de Keiko Fujimori?
“Me dijo: ‘Rafael, voy a hacer el método Bukele. En El Salvador se demoran ocho meses. Yo lo hago en siete’”, relató López Aliaga ante sus seguidores.
El dirigente de Renovación Popular respondió que apoyaba la propuesta y aseguró que su partido vigilará desde el futuro Congreso bicameral el cumplimiento del plazo anunciado.
La propuesta de Fujimori contempla la construcción de cuatro establecimientos penitenciarios y un megapenal de máxima seguridad para internos considerados de alta peligrosidad. Además, su plan incluye la participación temporal de las Fuerzas Armadas en la administración de los penales y el bloqueo total de las señales de telefonía móvil dentro de las cárceles.
El CECOT de El Salvador es el modelo que inspira el proyecto
El principal referente de esta propuesta es el Centro de Confinamiento del Terrorismo, conocido como CECOT. La megacárcel fue inaugurada en enero de 2023 en Tecoluca, El Salvador, durante el gobierno del presidente Nayib Bukele.
El complejo cuenta con una capacidad anunciada de hasta 40.000 internos y se convirtió en uno de los símbolos de la política de seguridad salvadoreña. El Gobierno de Bukele utilizó esta prisión como parte de su estrategia contra las pandillas y el crimen organizado.
Sin embargo, el modelo también genera fuertes cuestionamientos. Organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales han advertido sobre las condiciones de reclusión, el hacinamiento y las detenciones masivas realizadas bajo el régimen de excepción aplicado en El Salvador.
¿Puede aplicarse el modelo Bukele en el Perú?
La propuesta ha generado debate entre especialistas. Algunos consideran que la construcción de grandes penales podría ayudar a enfrentar el hacinamiento y la crisis de seguridad. Otros advierten que copiar el modelo salvadoreño sin considerar la realidad peruana podría generar problemas legales e institucionales.
También existen cuestionamientos a la idea de que las Fuerzas Armadas administren establecimientos penitenciarios. Especialistas en seguridad señalan que su función principal consiste en enfrentar amenazas externas, mientras que la gestión de cárceles requiere personal especializado en administración penitenciaria y reinserción social.
El plan de seguridad de Keiko Fujimori también incluye la creación de centros de comando y videovigilancia interconectados en las 24 regiones del país. La propuesta contempla mapas del delito en tiempo real, inteligencia artificial, la compra de 1.000 patrulleros inteligentes, la instalación de 10.000 cámaras y la modernización de 200 comisarías.
Además, su programa plantea que internos de baja y mediana peligrosidad participen en trabajos de mantenimiento de escuelas y espacios públicos como parte de su reinserción.
La revelación de López Aliaga muestra un acercamiento político entre Renovación Popular y el futuro gobierno de Fujimori. Mientras tanto, el anuncio de construir cárceles en siete meses abre un nuevo debate sobre seguridad, presupuesto, derechos humanos y la posibilidad de replicar en el Perú un modelo aplicado en El Salvador.