Juan Carlos Liendo sobre Pedro Castillo volvió a generar debate político luego de que el exjefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINI) cuestionara el papel que cumple la figura del expresidente desde su permanencia en el penal de Barbadillo. Según su análisis, algunos sectores de izquierda recurrirían a la imagen del exmandatario para mantener vigente una narrativa de victimización y canalizar el descontento social hacia distintas protestas y demandas.

¿Qué dijo Juan Carlos Liendo sobre Pedro Castillo?

Liendo sostuvo que determinados grupos políticos utilizan la situación de Castillo como parte de una estrategia para mantener activo el resentimiento social. A su juicio, la permanencia del exmandatario en prisión permite reforzar una imagen de víctima frente al Estado y las instituciones.

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El exjefe de la DINI afirmó que esta narrativa resulta útil para quienes buscan movilizar a sectores de la población. En ese sentido, consideró que Castillo conserva presencia política pese a encontrarse privado de su libertad.

“Utilizan a Pedro Castillo para mantener vivo el resentimiento”, señaló Liendo al explicar su posición.

Además, indicó que la figura del expresidente puede adquirir mayor fuerza mientras permanece en prisión. Según su interpretación, si Castillo recuperara su libertad y tuviera una mayor exposición pública, esa imagen podría cambiar.

¿Por qué la prisión de Castillo tendría un papel importante?

Liendo consideró que la situación penitenciaria del exmandatario permite construir una imagen de víctima frente a las instituciones del Estado. Para el exfuncionario, esta condición facilita que algunos sectores presenten a Castillo como un símbolo de resistencia.

También sostuvo que el expresidente mantiene respaldo en algunas zonas alejadas del país. Según explicó, esto ocurre, entre otros factores, por la falta de liderazgos políticos capaces de representar a determinados sectores sociales.

El exjefe de la DINI añadió que esta situación podría utilizarse para organizar movilizaciones desde Lima hacia distintas regiones del país.

Una figura vinculada al descontento social

En su análisis, Liendo afirmó que algunos sectores presentan a Castillo como representante de una población que considera que no ha recibido suficiente atención política.

Desde esa perspectiva, la figura del exmandatario serviría como punto de encuentro para reclamos sociales y políticos. El exfuncionario incluso comparó esta estrategia con mecanismos utilizados en otros momentos de la historia peruana.

Liendo llegó a describir la narrativa construida alrededor de Castillo como una versión renovada de una estrategia política que, según él, ya habría sido utilizada anteriormente.

¿Qué cuestionó sobre el penal de Barbadillo?

Otro de los puntos abordados por Liendo fue el papel que cumple el penal de Barbadillo. El exjefe de la DINI cuestionó que un establecimiento penitenciario pueda convertirse en un espacio desde donde se desarrollen actividades políticas.

Según su planteamiento, las visitas de dirigentes y políticos al expresidente generan preocupación cuando estas reuniones terminan vinculándose con acciones de carácter político.

Liendo sostuvo que esta situación podría afectar la imagen de las instituciones y del sistema democrático. En particular, cuestionó que una celda pueda convertirse, en sus palabras, en un espacio utilizado para coordinar acciones políticas.

¿Qué pidió al Ministerio de Justicia?

Finalmente, Liendo señaló que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos tiene competencias relacionadas con el sistema penitenciario. Por ello, consideró necesario que las autoridades evalúen lo que ocurre alrededor de Pedro Castillo en el penal de Barbadillo.

El exfuncionario también planteó la necesidad de una reforma del sistema penitenciario peruano. A su criterio, las cárceles deben mantener su función principal y no convertirse en centros desde donde se impulsen actividades políticas.

Las declaraciones de Liendo abren nuevamente el debate sobre el papel que mantiene Pedro Castillo en la política peruana, incluso mientras permanece recluido. También ponen sobre la mesa la discusión sobre los límites entre las visitas políticas, la libertad de expresión y las actividades que pueden desarrollarse dentro de un establecimiento penitenciario.