El integrante del directorio del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Diego Macera, cuestionó el aumento del sueldo mínimo planteado por el Gobierno de Keiko Fujimori. El economista sostuvo que el salario mínimo sí necesita revisiones, pero consideró que estas deberían realizarse de manera predecible y tomando en cuenta factores como la inflación y la productividad.

Durante una entrevista con RPP, Macera afirmó que hubiera preferido que el incremento no se planteara en las condiciones actuales. Según explicó, una subida del salario mínimo puede generar mayores dificultades para que algunas empresas contraten trabajadores de manera formal.

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“Cada vez que necesito un golpe de popularidad, no puedo subir el sueldo”, sostuvo Macera al cuestionar el uso del salario mínimo como una herramienta política.

¿Qué dijo Diego Macera sobre el aumento del sueldo mínimo?

Macera señaló que el salario mínimo necesita actualizaciones periódicas. Sin embargo, consideró que el Gobierno debería establecer un mecanismo claro para determinar cuándo y cuánto debe aumentar.

El economista planteó que las revisiones podrían realizarse cada dos años y considerar principalmente la evolución de la inflación y la productividad laboral.

Su preocupación se centra en el impacto que puede tener un incremento elevado sobre las pequeñas empresas. Según su análisis, un mayor costo laboral podría dificultar la contratación formal y aumentar las barreras para que algunos trabajadores ingresen al mercado laboral con todos sus beneficios.

Por ello, Macera sostuvo que las decisiones sobre el sueldo mínimo deben responder a criterios económicos y no a objetivos de popularidad política.

¿Cuánto aumentará el sueldo mínimo?

El ministro de Economía, Elmer Cuba, informó días antes que el incremento del sueldo mínimo se aplicará de manera gradual.

La propuesta contempla dos aumentos. El primero será de S/100, mientras que el segundo alcanzará los S/70. De esta manera, el incremento total llegaría a S/170.

El Gobierno sostiene que la medida busca mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores que reciben el salario mínimo.

Cuba explicó que la aplicación gradual busca reducir el impacto que el aumento podría generar sobre la inflación y los costos de las pequeñas empresas.

Además, anunció un apoyo económico para las micro y pequeñas empresas. El Ejecutivo plantea entregar un bono compensatorio por única vez para ayudar a estos negocios a afrontar el incremento de sus costos laborales y facilitar la contratación formal.

Macera también cuestiona el gasto fiscal

Durante la entrevista, Diego Macera también expresó su preocupación por algunas medidas aprobadas por el Congreso que podrían aumentar el gasto público.

El integrante del directorio del BCR respaldó la decisión del Ejecutivo de evaluar demandas de inconstitucionalidad contra normas relacionadas con las gratificaciones para trabajadores CAS y el CAFAE.

Macera afirmó que desde el año pasado se han advertido los posibles costos de algunas leyes aprobadas por el Parlamento. En su opinión, estas decisiones pueden generar presiones adicionales sobre las cuentas públicas.

El economista también cuestionó la norma que elevó a S/3.500 la pensión de los maestros jubilados. Consideró que esta medida podría generar diferencias importantes frente a otros profesionales que reciben pensiones menores.

Como ejemplo, mencionó a trabajadores como enfermeras y fiscales que aportaron al sistema de la y que podrían recibir montos considerablemente inferiores.

El debate por el sueldo mínimo continúa

Las declaraciones de Macera se producen en medio del debate sobre el nuevo aumento del salario mínimo en el país.

Mientras el Gobierno defiende la medida como una forma de mejorar los ingresos de los trabajadores, algunos especialistas advierten sobre sus posibles efectos en las empresas y en el empleo formal.

La discusión también plantea la necesidad de establecer reglas claras para futuras modificaciones del salario mínimo. Para Macera, los incrementos deberían responder a indicadores económicos y realizarse de manera periódica, en lugar de depender de decisiones políticas.

El Gobierno, por su parte, apuesta por un aumento gradual acompañado de medidas de apoyo para las micro y pequeñas empresas.

El impacto final de la medida dependerá de cómo evolucione el empleo, la inflación y la capacidad de las empresas para asumir el nuevo costo laboral.