La decisión dejó sin servicio a decenas de unidades de la ruta 18, que conecta Jesús María con Carabayllo, mientras los trabajadores exigen mayor protección frente a las constantes amenazas de organizaciones criminales dedicadas a la extorsión.
El ataque ocurrió cuando el conductor terminaba su recorrido habitual. Luego de lo sucedido, los transportistas paralizaron completamente sus actividades y realizaron un plantón en el patio de maniobras de la empresa, ubicado en el paradero Vega, a la altura del kilómetro 26.5.
¿Por qué los conductores de Translima suspenden labores tras atentado?
La protesta comenzó alrededor de las 4:00 de la madrugada y reunió a aproximadamente 60 unidades que dejaron de operar como medida de seguridad.
Los trabajadores explicaron que no existen condiciones para continuar prestando el servicio debido al riesgo permanente que enfrentan.
"No vamos a salir así, no podemos salir así, no hay resguardo", manifestó una de las trabajadoras de la empresa durante la protesta.
Transportistas denuncian cobro de cupos desde hace dos años
Los conductores aseguraron que las extorsiones no son un problema reciente.
Según denunciaron, desde hace aproximadamente dos años vienen siendo obligados a pagar dinero a más de una organización criminal para poder trabajar.
Además, indicaron que cada conductor entrega diariamente 27,50 soles a la empresa como parte de los costos para salir a operar, situación que, según afirmaron, no ha evitado que continúen los ataques.
El reciente atentado incrementó el temor entre los trabajadores, quienes consideran que su seguridad continúa en riesgo.
Exigen mayor presencia de la Policía Nacional
Los transportistas cuestionaron la falta de vigilancia policial en la ruta 18 y aseguraron sentirse abandonados por las autoridades.
Recordaron que hace pocos días la Policía Nacional desplegó efectivos para brindar seguridad a la ruta 29, que también había sido blanco de ataques relacionados con el cobro de cupos.
Sin embargo, señalaron que su recorrido continúa sin protección pese a las amenazas que enfrentan diariamente.
Por ello, solicitaron a las autoridades implementar un plan de seguridad permanente que permita proteger a conductores, cobradores y pasajeros frente al avance de las mafias dedicadas a la extorsión.
Mientras tanto, la suspensión del servicio continuará hasta que los trabajadores reciban garantías que les permitan volver a operar sin poner en riesgo sus vidas.