Los mensajes muestran que, además de la cuenta autorizada por la organización, también se difundieron otros números para recibir donaciones mediante billeteras electrónicas, situación que ha generado cuestionamientos sobre el manejo de los aportes.
Según la información difundida, la recaudación alternativa habría sido coordinada en la región de Huancavelica y estaría vinculada a la diputada electa Catherin Palomino.
¿Cómo surgió la recaudación no oficial de Juntos por el Perú?
La campaña oficial del partido establecía que todos los aportes debían realizarse únicamente a la cuenta de la tesorera nacional, Luzmila Ayay.
Sin embargo, de manera paralela comenzaron a circular publicaciones con otros números telefónicos para recibir dinero mediante aplicaciones de pago digital.
La personera legal de Juntos por el Perú en Huancavelica, Dacia Romero Quispe, confirmó que facilitó su número para esta colecta.
De acuerdo con sus declaraciones, la decisión respondió a una solicitud realizada por la diputada electa Catherin Palomino.
"En cuanto a la región de Huancavelica, quien ha coordinado ahí ha sido la doctora Catherin Palomino", afirmó Romero.
Además, explicó que el uso de su cuenta fue una medida temporal debido a una situación de emergencia en la región.
Chats revelan recaudación no oficial de Juntos por el Perú y generan dudas
Los mensajes compartidos en grupos de WhatsApp muestran que varios simpatizantes expresaron confusión al encontrar más de una cuenta para realizar sus aportes.
Ante esta situación, la tesorera nacional del partido aseguró que nunca autorizó el uso de cuentas personales o canales distintos para recibir dinero en nombre de la organización política.
A través del área de prensa de Juntos por el Perú se informó que Luzmila Ayay no recibió ninguna transferencia proveniente de Dacia Romero ni de Catherin Palomino.
Esta versión contradice lo señalado por Romero Quispe, quien afirmó que aproximadamente 4 mil soles fueron transferidos posteriormente a la cuenta oficial del partido.
Conversaciones también mencionan montos millonarios
La revisión de los chats también mostró conversaciones del comando regional de Piura, donde algunos participantes hablaban de una recaudación que alcanzaría los 4 millones de soles para financiar las impugnaciones electorales.
Frente a estas versiones, el coordinador regional de Piura, Branly Morales Rosas, aseguró que esos comentarios no reflejaban una cifra real.
Según explicó, se trató únicamente de una expresión utilizada como parte de una estrategia de "marketing político" y una forma de "sacarle la lengua al fujimorismo".
Caso pone bajo la lupa el control de los aportes
La difusión de estos chats ha reabierto el debate sobre los mecanismos de control financiero dentro de las organizaciones políticas.
Las diferencias entre la versión de la tesorería nacional y las declaraciones de dirigentes regionales han generado interrogantes sobre la administración de los recursos destinados a las impugnaciones electorales.
Mientras continúan los cuestionamientos, el caso evidencia la falta de uniformidad en el manejo de las campañas de recaudación realizadas por distintas bases regionales de Juntos por el Perú y podría motivar nuevas revisiones sobre la transparencia de estos procedimientos.